Dios nos recibe en su servicio, incluso a nosotros que somos solamente polvo en su presencia, y quiere que sea entregada con toda autoridad y reverencia. Luego alguna persona nos hace temblar de manera que disfrazamos la verdad de Dios transformándola en mentria, o bien la llevamos de tal manera que ya no tendrá su derecho natural.
Juan Calvino, Sermones Sobre Job

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